En el coro, donde las voces se elevan al cielo, Emmanuel y Jacqueline unieron sus miradas por primera vez.
Y ahora, en gozo y fe, esperan el 29 de noviembre de 2025, día en que se unirán en Santo Matrimonio, convirtiéndose en “una sola carne” (cf. Génesis 2,24).
Su amor, nacido en la música, floreció en la fe y será consagrado en el altar, donde Cristo será siempre el centro de su unión.