¿Cómo nos conocimos? Tremenda pregunta….
La versión de ella:
Era la fiesta de Navidad de la compañía para la que trabajo, viernes 9 de diciembre de 2011. En días anteriores:
· Tamara pregunta: ¿Vas a llevar "plus one" a tu fiesta?
· Yo le contesto: ¡Nena no! Voy a estar en el revolú.
· Tamara: A pues para no desperdiciar ese invitado le voy a decir a un amigo que vaya.
· Yo: Ok. No problema
Llega el día de la fiesta, noche lluviosa, la actividad era en Terra Campestre en Guaynabo, con música en vivo, un MEGA party. Al momento de servir lo comida, veo que el "plus one" de Tamara está hablando con un muchacho que no es cliente de nosotros. Ni corta, ni perezosa, y con la personalidad que me distingue me acerco y le digo: "Hola. Yo soy Karina. ¿Tú eres mi "plus one"?". Ese chico casi se ahoga, me mira con ojos de sorpresa (presumo que estaba pensado, ¿Quién ca%$^% es esta nena?) y me contesta: "Bueno…. Yo creo que sí. Hola. Yo soy Héctor". Seguí saludando clientes por las mesas y al poco rato, regreso a la mesa de mi "plus one" y le digo "Ven vamos a bailar". Héctor me dice "Pero no hay nadie en la pista, ¿tú quieres bailar ahora?". HELLOOOO NENE! Si no es ahora, cuando?! En resumen de esa noche, bailamos casi todas, desde "Mami que será lo que quiere el negro" hasta las plenas. Al finalizar la fiesta, se nos ocurre hacer un after party. Como mi apartamento quedaba cerca, era nuevo y vacío, nos fuimos Tamara, su plus one, Héctor y yo para mi apt. Allí hablamos y hablamos y hablamos (no me acuerdo de que hablamos pero hablamos)… Salió el sol, hasta que el chico decidió irse.
Domingo, 11 de diciembre me levanto temprano am. Recuerdo haberme acostado como a eso de las 5:00pm a coger "un nap" y termine levantándome al otro día. Entre una cosa y otra tenía como 3 llamadas y 1 voicemal de un número extraño. No obstante, también tenía un text de Tamara que leía algo como "Mira mujel! Héctor me pidió tu teléfono. Se lo di, espero que no te moleste". Procedo a escuchar mi voicemail, este chico tan caballeroso (y tirando maíz) me había dejado un mensaje para agradecerme mi hospitalidad y para invitarme a salir. OMG KARINA! Va a pensar que no quieres hablar con él, que le pitchaste, que nada que ver. ¡OK, RESPIRA! ¡Llámalo nena! Pues me convenzo y lo llamo, varias veces durante el día porque no me contestaba. ¡Dios Karina! ¡Que bochorno! Este chico tiene que estar molestísimo contigo. Ese fue un día revoltoso en casa, abuelo Jose muere este día y como si la inundación de textos no fuera suficiente… Mami me envía un texto también diciendo "Papi murió". ¡Mamiiii! ¡¿En serio!? Bueno… el chico no me contesto, mami me textea, salgo corriendo donde mami, resolvemos todo y como a eso de las 6:00pm…. ¡EL CHICO ME LLAMO! Procedo a disculparme mil veces, le hago toda la historia, hasta le cuento de abuelo Jose, y le digo pero hagamos rain check, invítame a salir hoy. Sin pensarlo 2 veces, como a eso de las 9:00pm un prieto de 200lbs 6’2", estaba tocando mi puerta para recogerme para ir al cine.
De ahí es historia… Le puse code name, H o mi negrito, así mis Lolas lo reconocerían. Hay mil cuentos que podemos hacerles, pero si no le hacemos una enciclopedia. Salimos y salimos y salimos…. Claro, solo como "amigos". Creo que solo éramos nosotros los únicos que nos creíamos el cuento de "amigos". 3 años, 10 meses y 1 día más tarde de habernos conocidos, estábamos en Royal Isabela en mi birthday weekend. Pasamos un súper día en la playa, piscina y nos fuimos a cenar. Cenamos, nos bebimos una botella de vino, comimos postre pero Héctor no quería irse del restaurante. Ya hasta casi habíamos hecho la digestión pero… seguíamos en el restaurant. Héctor empieza con el jueguito de cierra los ojos pero entre refunfuñes, cerré los ojos. Cuando los abrí, estaba todo el cliché. Mi Negrito de una rodilla con la sortija en su mano y lo próximo que escucho es: "¿Te quieres casar conmigo?". Mi respuesta: "Obviamente que sí". Y aquí estamos… contándoles toda esta historia e invitándolos a nuestra boda.
La versión de el:
Bueno pues…. A mí me invitaron a ésta fiesta de navidad supuestamente para sacarme del aburrimiento. La cosa es que llego en pleno party y me sientan por allá por el final del salón. Unos minutos más tarde viene mi "blind date", Karina con un traje plateado que brillaba como cometa en la oscuridad. Esa sonrisa jamás se me va a olvidar. Acto seguido ya estaba en la pista de baile estrenando mis zapatos y bailando con la "host" de la actividad. Sentía que todas las miradas llegaban a nosotros. Fue intenso. Jamás pensé que la iba a pasar tan bien y que iba a dormir ésa noche en el piso jejejeje… Así empezó todo, ella en su apt y yo en el mío. Esas navidades cada cual despidió el año con su familia. Tiempo más tarde se va con una amiga para Europa. Yo en casa, aprendí a usar Skype para hablar con ella. En ese momento la extrañé tanto que no quería despegarme de ella again. De ahí en adelante siento que he viajado el mundo con ella. Jamás había acumulado tantas millas como en éstos 4 años. Empezando el año su familia decide ir a la Florida y arranqué pa' allá. Que vacilón formamos con los López. Hasta nuestro taxista se llevó una mandá pal ca*%$#@. Un día le digo: "Oye me gustaría ir a Argentina". No había pasado una semana y ya tenía in "schedule" con las salidas y las ciudades a visitar. Se nos unió su papá y la pasamos de show. No quedó una Quilmes con vida en Argentina. En Miami fuimos al boat show, en México con la gente de su trabajo visitamos lo Cenotes, en New York y Vermont fue increíble pues fue la primera vez que ella esquiaba. Y como esquía esa nena...mira ella baja las cuestas a las millas jajaja... Al final disfrutamos tanto que las caídas valieron la pena. Playa del Carmen y Punta Cana fue a todo dar, hasta me di varias cervezas con Don Carmelo, abuelo de Karina. Que les puedo decir... éstos 4 años de nuestra relación han sido intensos y dinámicos. Ya empezando éste año decidí que era el momento. Me preparé para su cumpleaños en Octubre y por cosas del destino se cambiaron los planes. Entonces tuve que improvisar y la invité de weekend sin que ella supiera para donde iba. No saben cuántas veces trató de que le dijera pero yo me resistí. La llevé a estas hermosas villas en Isabela y luego de pasar un día de playa espectacular fuimos a comer en el rest. Lo último que recuerdo es que estaba de rodillas frente a ella pidiéndole que se casara conmigo...y dijo que sí. Nunca pensé que ésta jincha me hiciera el hombre más feliz del mundo y ahora quiero que compartan ésa alegría en la boda del año.